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miércoles, enero 27, 2021
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Historia de la Plaza 25 de Mayo. Escribe Silvina Perez

 

“La plaza verdeaba de frescura y un extraño arbusto con un hueco en el medio, permitía sacar la cabeza como flor azteca para los juegos y diversiones infantiles”. María Rosa Sobrón.

A comienzos de la segunda década del siglo XX Basavilbaso cobrará poco a poco una nueva fisonomía, por un lado, con el aumento de sus habitantes que irán dando origen a nuevas instituciones de carácter económico, social, político y educativo, y por otro con la construcción de nuevas edificaciones que fueron transformando el paisaje semi rural en un centro poblado en crecimiento.
El desarrollo urbanístico de la villa trajo aparejada la necesidad de la distribución de las tierras y la proyección de espacios públicos. Es así como los gobernantes de entonces comienzan a pensar en la necesidad de destinar un terreno para la instalación de una plaza pública.
La Plaza 25 de Mayo ubicada en la antigua manzana Nº 94 del Pueblo Gobernador Basavilbaso está próxima a cumplir 100 (cien) años de vida. Rodeada de las actuales calles Tomás de Rocamora, Dr. Bernardo Uchitel, Herminio J. Quirós y Avenida San Martín, está situada en uno de los frentes de la Escuela Nº 9, primer establecimiento educativo de la ciudad, a escasos metros de donde funcionó la Junta de Fomento (ex zapatería Canela y casa de la familia Premaries), de la Sinagoga T Fila Moisés, la Cooperativa Lucienville y A.M.I.A., que la convierte en un lugar histórico por excelencia, el primer espacio recreativo de la localidad y protagonista de nuestro remoto pasado.
El antecedente más antiguo de la ocupación del terreno hallado hasta el momento se remonta a 1922, que fuera utilizado por primera vez como campo de deportes del Club Atlético Basavilbaso. En ese año se produce la fundación del “Decano” a raíz de la unión de los clubes locales Sportivo, Urquiza y Juventud Independiente. En su libro de actas encontramos el testimonio de Juan Carlos Fiorito, primer secretario, que rememorando sus inicios manifestaba “que él intervino en las negociaciones para conseguir la cancha, la cual se propuso habiendo tres Clubs en aquel tiempo y que fueron fusionados al actual Club Atlético y en comisión especial expusieron ante la Junta (de Fomento) el deseo de que esta concediera esa plaza para instalar allí aparatos de ejercicios físicos en general, como así la cancha de Football de la cual harían alcanzar los beneficios de la misma al alumnado de las escuelas locales, lo que se obtuvo sin establecer un tiempo determinado…”
Debido a que la naciente entidad necesitaba contar con un espacio físico para la práctica del deporte las autoridades comunales le cede esa manzana en forma provisoria, convirtiéndose en un “field”, como se lo denominaba por entonces.
Con fecha 12 de junio de 1922 la Honorable Junta de Fomento de Basavilbaso, bajo la administración del señor Ricardo Troncoso, sanciona una ordenanza que establecía:
Art. 1º Queda destinada para plaza de ejercicios físicos la manzana de terreno Nº 94 situada al frente Este de la Escuela “Matías Zapiola”.
Art. 2º Concédese al Club Atlético Basavilbaso local con carácter precario, la ocupación del terreno mencionado en el Art. 1º, para que se instale en él su cancha de foot boll y todo otro juego deportivo, a condición de que se encargue de su arreglo y plantación en forma que pueda quedar luego definitivamente constituida una plaza pública de deportes.
Art. 3º La ejecución de toda obra destinada a alcanzar los fines expresados en la última parte del artículo anterior deberá ser sometida previamente a la Junta de Fomento quien a su vez prestará al Club Atlético Basavilbaso todo el concurso posible.
Art. 4º De conformidad con lo establecido en el artículo anterior, facultase al señor Presidente de la Junta para adoptar toda medida y resolución encaminada al mejor cumplimiento de lo establecido en la presente ordenanza.
Art. 5º Queda derogada toda otra disposición sobre la materia dictada con anterioridad-
Art. 6º Comuníquese, etc. R. Troncoso- Abelardo Etcheverry, secretario.
En 1924, en oportunidad de la realización del Certamen Agrícola Regional, organizado por la Sociedad Agrícola Israelita, Basavilbaso recibió la visita del gobernador de la provincia de Entre Ríos, don Ramón Mihura, quien dentro de su recorrida oficial participó junto a otras autoridades de la apertura del encuentro deportivo en el campo de Atlético, dando el puntapié inicial a la pelota, para dejar formalmente inaugurado el evento.
A fines del mes de marzo de 1927 siendo nuevamente presidente de la comuna don Ricardo Troncoso (1925-28), comunica por nota a las autoridades del club que la Honorable Junta de Fomento había resuelto “proceder a la plantación y arreglo de la plaza de ejercicios” solicitando la entrega inmediata del terreno cedido oportunamente en el plazo de un mes. Este pedido tomó por sorpresa a la comisión de Atlético, que se encontraba en período de iniciación de un campeonato, causando malestar en la dirigencia, conformada entre otros por Luis Moreyra, Rogelio Gómez, J.J. Rossetti, Fourcade, Juan Carlos Fiorito, E. Bustamante, Justino Chaves Ramírez, J. E White,
Los términos planteados por la Comuna para efectuar el desalojo fueron considerados como una medida extrema y perjudicial para las actividades previstas, como así también para la juventud, a la cual iban dirigidas todas las acciones deportivas, más aún cuando el club (según lo manifestado por la comisión) había procedido de acuerdo a lo convenido al arreglo del lugar y su plantación, invirtiendo dinero para ello.
Se hace alusión en el libro de actas que se había hecho una plantación de ligustrina y que los mismos animales sueltos que la habían destruido pertenecían a los integrantes del gobierno local, dejando traslucir una problemática común de la época. El número de caballos y carros que circulaban por el pueblo era considerable teniendo en cuenta el movimiento comercial, constituyendo el medio de transporte más usual, si bien había disposiciones para su regulación, no faltaban los problemas.
También se había procedido a la colocación de un alambrado perimetral, propiedad del club y como un dato curioso no se cobraba entrada para ver los partidos, permitiendo a la población disfrutar de un evento en forma gratuita.
La Junta había enviado una nota sin mencionar la existencia de una nueva normativa que dejara sin efecto la cesión al club, existiendo una ordenanza que le otorgaba derechos.
La Comisión Directiva resolvió solicitar a las autoridades municipales la revisión de la medida, lo cual se logró a través de la intervención de uno de los vocales de la comuna, don Abraham Bocles, quien no estaba de acuerdo con las formas utilizadas por la presidencia, considerando que debía hacerse en forma “amigable”. Bocles halló consenso en otros miembros para archivar el caso.
Respecto a la búsqueda de un nuevo espacio el club peticiona a la Jewish Colonization Association un terreno para trasladar el campo de deportes, ya que la misma tenía el monopolio de las tierras en Basavilbaso. Un tiempo después se traslada a su ubicación actual (hoy Barrio Tanque), despoblado por entonces, gracias al gesto de la empresa colonizadora de ceder parte de su propiedad para instituciones de bien público.
Nuevo destino: plaza pública
En 1931 un grupo de vecinos deciden reunirse y aunar sus esfuerzos con el firme propósito de lograr la creación de una plaza. Se conforma así la Comisión Vecinal Pro Plaza 25 de Mayo, la cual requirió a las autoridades locales su construcción, obteniendo eco favorable.
Es así que bajo la administración de Luis Croharé se le otorga este espacio público a dicha comisión con carácter precario a los fines de formar la plaza de igual denominación.
La norma establecerá:
Art. 1º Queda destinada para Plaza Pública, la manzana de terreno Nº 94 la cual se denominará en lo sucesivo “25 de Mayo”.
Art. 2º Concédase a la Comisión Pro Plaza de este nombre, con carácter precario la ocupación del terreno mencionado en el artículo 1º para que de acuerdo a lo facultado en su solicitud de fecha 2 del actual realice las obras y mejoras, en forma que pueda quedar luego definitivamente construida la Plaza pública.
Art. 3º La Comisión que indica el artículo 2º, deberá pasar cada bimestre, a la Junta de Fomento una planilla detallada de las obras realizadas, tendientes a alcanzar los fines que indica el artículo anterior.
Art. 4º Queda derogada toda otra disposición sobre la materia, dictada con anterioridad. Luis Croharé- S. Golstraj- secretario.-
En 1936 el semanario Crónica daba cuentas en sus páginas que se habían colocado dos bancos de cemento armado en Plaza 25 de Mayo, procediéndose a la reparación de otros para ser colocados en las distintas plazoletas, solicitando a la población que cuidara las instalaciones.
Durante muchos años esta permaneció cercada, para evitar que la presencia de animales sueltos dañara el trabajo realizado por los cuidadores, problema que no resultaba fácil de solucionar a pesar de las multas impuestas desde el municipio, que además se encargaba de su mantenimiento y ornamentación. Para su acceso se dispusieron cuatro molinetes, uno en cada esquina.
En esta historia no podemos dejar de destacar la labor desarrollada por quien fuera “su primer placero”, cumpliendo un rol fundamental en su cuidado y conservación, don Emilio Lecler, allá por los años treinta. El testimonio de su hija Leliane nos permitió conocer las habilidades de su padre, quien decoraba el lugar con plantas conocidas como “santolinas”, a las cuales podaba y cortaba cuidadosamente al punto que el centro de la misma podía leerse “Plaza 25 de Mayo”. Por entonces no contaba con juegos infantiles, los cuales fueron anexados muchos años más tarde.-
Fue el escenario de juegos de los alumnos de la Escuela Matías Zapiola, que en épocas de remodelación y traslado a otras instalaciones vecinas hacían allí sus recreos, llenándose de niños con sus blancos guardapolvos.
Tuvo etapas de descuido y abandono, allá por los años 70 y 80, donde por las noches se tornaba un lugar oscuro e inseguro.
En el año 1993, durante el gobierno municipal del Dr. Roberto Lescano se dispuso la realización de la obra de emplazamiento del busto del General D. Manuel Belgrano con el fin de perpetuar su memoria, mediante una ordenanza. En dicha normativa se estipulaba su inauguración el día 20 de junio de 1994.
Durante la gestión de Ángel Medina (1995-99) se llevó adelante una importante remodelación, se realizó una nueva vereda con su característica coloración rojiza, se colocaron nuevos bancos y canteros en la parte central, utilizando la madera como material principal, lo cual le dio un nuevo estilo.Se destinó una persona para el cuidado y vigilancia por las noches.
En el año 2010, con motivo del Centenario de la Revolución de Mayo, bajo el mandato de Blanca Azucena Rossi se inició una nueva remodelación, se reconstruyó la vereda perimetral e interiores, colocándole baldosas de producción municipal local. Se quitó la ornamentación céntrica y los bancos de madera fueron reemplazados por otros de cemento. Unos años después se incorporaron aparatos para la realización de ejercicios físicos durante el gobierno de Silvio Valenzuela.
En la actualidad se ha reparado el piso y aro de básquet, y se ha ornamentado con plantas de coloridas flores, colocándose nuevos “juegos saludables”.
Los días 20 de junio de cada año se lleva a cabo el acto oficial que evoca el tránsito hacia la inmortalidad del creador de nuestra bandera, Manuel Belgrano y la “Promesa a la Bandera”, que convoca a los alumnos de 4° grado de escuelas locales y la zona, quienes “prometen” y se comprometen a defender nuestra insignia patria.
Hoy es un lugar que congrega a niños para disfrutar de los juegos infantiles, a adolescentes se reúnen con amigos entre mate y mate, a las familias y a quienes practican el hábito de caminatas como actividad saludable.

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