Aplazos: Padres y Madres por la Educación celebraron la marcha atrás de Bordet

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“Celebramos que se haya dado vuelta atrás, pero no alcanza”, dijo a AIM la referente del colectivo por los derechos educativos, Paula Insani, en relación a la medida anunciada por el gobernador para dar revertir la resolución del Consejo de Educación, que establecía que no hubiera aplazos menores a 4 en el primer cuatrimestre. De todos modos, la agrupación sigue siendo crítica con las medidas post pandemia para recuperar los niveles de instrucción pública en Entre Ríos.

“La crisis educativa necesita de reformas estructurales y consenso social que defina qué escuela necesitamos para la provincia que queremos”, sostuvo en diálogo con esta Agencia la integrante del colectivo Padres y Madres por la Educación de Entre Ríos, en referencia a la polémica levantada por la resolución N° 1.565/22 del Consejo General de Educación (CGE), que determinada que no hubiera calificaciones de 1 a 3 a los estudiantes secundarios en el primer cuatrimestre. En la jornada de hoy, el mandatario anunció que echaría a los funcionarios responsables y que ordenaría al titular del organismo educativo a dar de baja la medida.

“Tal vez, el mayor aporte que podemos realizar como generación es brindar esperanza y esa esperanza toma forma de futuro”, había planteado antes en una carta pública los Padres y Madres. “La educación en nuestra provincia ya presentaba niveles alarmantes pre pandemia. Con niveles de deserción escolar altísimos, repitencia y dificultad para incorporar los contenidos mínimos, la escuela mostraba todas las alertas. La gestión de la pandemia, el cierre injustificado y prolongado de las escuelas llevó a la educación entrerriana al abismo: estamos frente a una tragedia educativa que compromete presente y futuro. No alcanza con eufemismos que pretenden tapar la realidad. ‘Continuidad pedagógica’ para no decir que perdimos dos años y no tenemos ningún plan efectivo para recuperar contenidos. Tampoco los maquillajes: no poner notas menores a 4 en alumnos de secundaria. ¿De verdad pretenden tapar la realidad con medidas que solo profundizan la desidia y estafan a miles de estudiantes entrerrianos?”, se habían preguntado.

“Cualquier análisis de un problema, lo primero que necesita es franqueza. La evaluación en tanto parte de los procesos de mejora continua, nos ayudan a conocer y aprehender la realidad, a encontrar causas, efectos, procesos, a pensar soluciones. Nuestra escuela, tal y como la conocemos, no sirve. Hoy, en este camino y con las decisiones que sucesivas gestiones provinciales han implementado con el apoyo de sindicatos corporativizados, sólo reproduce desigualdades y profundiza la reproducción social de la pobreza. Nuestra escuela pública que fuera orgullo y distribuyera oportunidades, hoy roba el futuro de los jóvenes entrerrianos. Sabemos que el camino de las transformaciones profundas son complejos, resistidos y desgastantes. También que cuando se juega el futuro de nuestros hijos y de nuestra provincia, ningún esfuerzo es mucho. Necesitamos el debate público y sincero de qué escuela necesitamos para la provincia que queremos. Necesitamos ser nuestra mejor versión de nosotros, apelar a nuestra responsabilidad intergeneracional de cuidado a la infancia y adolescencia y generosamente, emprender el trabajo que permita a los gurises entrerrianos construir un futuro”, plantearon.

“No, nuestra provincia no es una provincia rica. Es una provincia pobre y lo es en tanto siga desperdiciando su talento y potencial humano. Ese, que intrínsecamente representa cada estudiante que cree que la educación es el camino. Gobernador, los valientes hacen lo que deben hacer por el bien público. Los cobardes hacen lo que el statu quo le dicta para no generar problemas. Nosotros, las madres y padres, las familias como parte de la comunidad educativa estamos dispuestos a dar el debate, a pensar en la escuela entrerriana del siglo XXI”, invitaron.